Lo que hace quince ideas era un pesimismo total, en las últimas horas se ha transformado en optimismo, aunque, eso sí, todavía contenido. Las negociaciones para poner fin a los cerca de cuatro meses que lleva vigente el lockout de la NBA parecen avanzar por buen camino y las numerosas reuniones de las últimas dos semanas están produciendo avances significativos. Según varios rumores, es posible que se alcance un acuerdo en los próximos días, se habla incluso de que podría llegar este mismo fin de semana.
De todos modos, siendo conscientes de que no es la primera vez que parece cercano el acuerdo y después no se produce, nadie quiere lanzar las campanas al vuelo. Si bien, es cierto que cada día que pasa, tanto la NBA como los jugadores dejan de ganar mucho dinero, lo que está haciendo crecer la voluntad negociadora por ambas partes. De cerrarse ese acuerdo, la liga no se iniciaría de modo inmediato, ya que el convenio tendría que ser ratificado después tanto por todos los jugadores como por los propietarios de las franquicias e iniciarse después el periodo de fichajes y los campos de entrenamiento. Las fechas más optimistas hablan de un inicio de la competición para principios de diciembre, un mes más tarde de lo que estaba previsto en el calendario original.
Con las negociaciones avanzando en la buena dirección, gran parte de los analistas se ha centrado ahora en valorar lo adecuado o no de intentar encajar una liga con los mismo ochenta y dos partidos en un mes menos de competición. Teniendo en cuenta que nadie está dispuesto a retrasar la fecha de inicio de los playoffs, a comienzos del mes de abril, disputar la temporada completa obligaría a comprimir todos los encuentros en apenas cuatro meses. Un ritmo de juego tremendamente alto, pero que la NBA quiere intentar imponer, teniendo en cuenta que las retransmisiones televisivas exigen el mayor número de choques posibles.
Todas esas discusiones sobre el calendario más adecuado, se iniciarán sólo una vez que se llegue al acuerdo que ponga fin al lockout de la NBA. Una noticia que se está esperando escuchar en todas las partes del planeta, tal y como ha expresado el propio presidente de Estados Unidos, Barack Obama.