Serge Ibaka podrá disputar el próximo Eurobasket de Lituania, que comienza a finales de agosto, con la selección española que dirige Sergio Scariolo, después de que el consejo de ministros, reunido el quince de julio, diera luz verde a su nacionalización. Era el trámite más dificultoso que le faltaba por cumplir, puesto que solo restaban dos reuniones antes de que comenzasen las vacaciones en el seno del gobierno y se disputara el campeonato.
El jugador tendrá, todavía, que jurar la Constitución, cosa que realizará en los próximos días, para completar los trámites y que su nombre aparezca en el BOE, boletín oficial del estado, para completar los últimos requisitos para su nacionalización. Un proceso lento que implicó la solicitud de documentación a su país natal, el Congo, para tramitar su partida de nacimiento y que hizo peligrar que se cumpliesen los plazos. El consejo de ministros era el último obstáculo y ahora, una vez superado, el jugador podrá jugar sin ninguna traba el Eurobasket.
Ibaka había sido incluido por Scariolo en la lista de quince jugadores preseleccionados para iniciar la concentración el veintisiete de julio. El seleccionador, que solo incluyó a Pau Gasol, Marc Gasol, Felipe Reyes y Xavi Rey como pívots, demostró con su elección la confianza en que el caso de Serge Ibaka se solucionaría a tiempo, como así ha sucedido.
La presencia de Ibaka en el equipo aportará un plus defensivo al equipo, uno de sus puntos menos fuertes, puesto que el congoleño, enrolado en las filas de los Oklahoma City Thunder las dos últimas temporadas, ha sido el jugador de la NBA que más tapones ha colocado esta temporada. Un jugador que destaca por su tremendo físico y su intensidad en ambos lados de la pista. Con recursos en ataque más limitados que el resto de compañeros de la selección, el ya español se convertirá en referencia defensiva interior del equipo desde el primer momento.
España acudía al Eurobasket como actual campeón y defensor del título sin Ibaka, por la presencia en el equipo de jugadores de la talla de los hermanos Gasol, Rudy Fernández o Juan Carlos Navarro. Ahora, con el congoleño en el equipo, España obtiene un plus en un apartado en el tuvo dificultades en el pasado Mundial de Turquía como fueron el rebote defensivo y la intimidación.